
Abogada de Lesiones Personales
Con más de 22 años de experiencia representando a personas lesionadas, la abogada Tricia Krupnik ha dedicado su carrera legal a luchar por quienes han sufrido lesiones debido a la negligencia de otros. Su pasión por el derecho de lesiones personales comenzó durante la facultad de derecho, cuando supo que quería ser abogada litigante y defender a quienes buscan justicia y una compensación justa.
Residente de toda la vida de Milford, Connecticut, la abogada Krupnik tiene profundas raíces en la comunidad. Se graduó como la mejor estudiante de su promoción (valedictorian) de Milford Academy antes de asistir a Sacred Heart University, donde obtuvo una licenciatura en Ciencias Políticas (Bachelor of Science) en 1995 y formó parte de la Lista del Decano.
Después de varios años trabajando en la industria hipotecaria, la abogada Krupnik cursó sus estudios de derecho en la Facultad de Derecho de Quinnipiac University, donde se graduó en 2002. Ese mismo año fue admitida en el Colegio de Abogados de Connecticut y, desde entonces, ha enfocado su carrera legal en el derecho de lesiones personales y los litigios.
Durante la facultad de derecho, recibió el Premio a la Excelencia en el Servicio a la Comunidad (Excellence in Service to the Community Award) por su labor ayudando a contribuyentes de bajos ingresos a través de la clínica tributaria de la universidad. Este reconocimiento refleja su compromiso de siempre con las personas que enfrentan circunstancias difíciles.
A lo largo de su carrera, la abogada Krupnik ha mantenido su compromiso de proteger los derechos de las personas lesionadas. Entiende que un accidente puede tener consecuencias duraderas para las personas y sus familias, como dolor físico, angustia emocional e incertidumbre financiera. Su enfoque combina décadas de experiencia legal con atención personal, comunicación clara y la disposición de llevar los casos a juicio cuando es necesario.
Fuera de los tribunales, a la abogada Krupnik le encanta coleccionar conchas y vidrio de mar, una pasión de toda la vida, así como explorar las Islas Turcas y Caicos. Es una ávida coleccionista de libros de no ficción, una gran amante de los perros y, desde hace muchos años, una entusiasta de Saab que desearía que la marca todavía tuviera presencia en Estados Unidos.






